Siguiendo el rastro del trabajo precario y la informalidad: Un análisis relacional de fuentes de información desde una perspectiva socioténica.

Formulación del problema o tema a investigar

Al revisar los principales desafíos enfrentados por el país respecto al desarrollo de políticas públicas, el aspecto laboral resalta por su alta complejidad y sus numerosas implicancias en distintos ámbitos de la vida de personas y comunidades.

Particularmente, las políticas ligadas a este campo de acción buscan promover instancias que permitan impactar tanto en la ocupación de las personas y sus ingresos, como en su calidad de vida en general. Sin embargo, la concreción de estas ideas generales en instancias efectivas resulta altamente desafiante, principalmente por la necesidad de combinar aspectos y condiciones contextuales con las necesidades particulares y expectativas de las personas en su individualidad.

Al profundizar en cada uno de estos puntos, es posible percibir también un alto grado de heterogeneidad. Por ejemplo, al observar desde la óptica experta las opciones de ocupación dentro de la región metropolitana, nos encontraremos con agudas diferencias visibles tanto en aspectos usualmente medidos por economistas (ingresos, oferta y demanda, capital humano), como por cientistas sociales (niveles de escolaridad de base, seguridad social, expectativas, bienestar). Desde la mirada de las propias personas tendremos también una gran variedad, dependiente de significados, historias de vida, aprendizajes colectivos relativos a zonas y grupos específicos, entre otros elementos. Tomando lo anterior, la óptica de los programas sociales, la pregunta que organiza el fondo de la discusión pudiera expresarse como: ¿de qué manera es posible caminar hacia una integración de estos distintos enfoques de observación, para así implementar programas consonantes con sus usuarias y usuarios y, adicionalmente, con el mercado y el medio social en general?

Uno de los ámbitos clave de políticas relativas a la intervención en los problemas asociados al trabajo tiene que ver con la capacitación laboral. En sentido general, el concepto enmarca las instancias de formación que permiten apoyar el desarrollo de competencias laborales y actualización en temas técnicos que facilitan, potencialmente, una integración o fortalecimiento de la trayectoria laboral de la persona. Las denominaciones para este aspecto son numerosas. Desde las conceptualizaciones economicistas, la capacitación se engloba dentro de los lineamientos de la formación de capital humano. Por otro lado, desde una perspectiva de derechos, la UNESCO lo desarrolla desde el concepto de Aprendizaje a lo largo de la vida.

En el contexto de los países con mayores niveles de pobreza y desigualdad, la capacitación toma una perspectiva aún más profunda: no es solo una instancia técnica para la generación de competencias, sino que es una plataforma para mejorar la calidad de vida y reparar las sistemáticas exclusiones sociales vivenciadas por las personas de menores ingresos a lo largo de su vida. De esta manera, el concepto de capacitación se amplía y pasa a entrelazarse con otros servicios y programas sociales, los que, en su conjunto, pretenden aportar para la generación de mejores condiciones de vida. Ahora, ¿cómo se desarrollan estas experiencias en el país?

La oferta de programas de capacitación para los grupos de menores ingresos del país se ha movilizado bajo la gestión del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE). Estos programas buscan plantear un apoyo significativo para personas cuyas trayectorias laborales han estado marcadas por la precariedad laboral, los bajos ingresos y la inseguridad (Dirección de Presupuestos, 2017). En concreto, es el Registro Especial de Capacitación el encargado de agrupar a las fundaciones de capacitación que, por sus características y misión, están orientadas particularmente a estos grupos. En un ámbito como la capacitación laboral, que ha sido sumamente criticado por la falta de calidad de la formación, este espacio ha podido sobreponerse poniendo un acento en la cercanía en el trato a las personas participantes, y la oferta de programas extensos que permitirían, en teoría, un mayor impacto en el desarrollo de competencias laborales (PNUD, 2011). Sin embargo, esto último está también puesto en duda.

Según el último estudio de impacto (Doerr & Novella, 2020) relativo al programa Formación para el Trabajo (principalmente ejecutado por las fundaciones del Registro Especial de Capacitación), la capacitación realizada no presentó efectos significativos para las y los participantes tanto en el ámbito de ingresos económicos como en el de desarrollo de competencias laborales fundamentales. Al respecto, dentro de la discusión del mismo estudio se hacen recomendaciones directas a SENCE para abordar tanto el aspecto de calidad de los organismos ejecutores como en la adecuada lectura del campo laboral al que se responde mediante la formación.

Fundamentalmente, este último punto se complementa con sugerencias ya desarrolladas por la Comisión Nacional de Productividad (CNP) (2018a, 2018b) y el PNUD (2011), respecto de la relevancia de generar esfuerzos para entrecruzar la oferta de cursos de capacitación y los requerimientos de las distintas industrias presentes en cada región del país. La tarea no es simple, y es que pese a las instancias generadas para realizar los levantamientos de información de sectores productivos (Observatorio Laboral, encuesta ENADEL de SENCE), el panorama sustancial que se encuentra en los grupos de menores ingresos se enmarca en una alta tasa de informalidad y circuitos laborales y de ocupación difícilmente pesquisables por los aparatos e instituciones existentes. Con estos antecedentes, las preguntas se hacen tan claras como necesarias: ¿cómo acceder de una manera más directa a las necesidades y requerimientos de los grupos marcados por la precariedad laboral?, ¿cómo avanzar hacia una integración efectiva de las necesidades de capacitación de estos grupos con las macro-estadísticas y movimientos del mercado?

Mucha -o prácticamente toda- de la información oficial disponible para dar algún tipo de respuesta a estas interrogantes se encuentra plasmada en distintos reportes, artículos e infografías en plataformas digitales. A este respecto, sitios ligados a organismos gubernamentales como el INE, SENCE y los Ministerios del trabajo y Desarrollo Social a través de sus observatorios, son los que contienen la mayor cantidad de conocimiento ligado a este problema. Este conocimiento está casi totalmente expresado a modo de estadísticas, sin incluir mayores matices territoriales o sociodemográficos y, mucho menos, vivenciales. Como señalan Venturini y Latour (2010), una de las grandes diferencias que puede encontrarse entre las ciencias naturales y las sociales tiene que ver con el tratamiento de los fenómenos emergentes. En las primeras, lo emergente apela a la descripción de la auto-organización derivada de la coordinación espontánea de agentes diversos. En las ciencias sociales, en cambio, los fenómenos señalados como emergentes suelen ser enmarcados dentro de una mirada estructuralista, concretizada en tablas de clasificación e interacciones co-influyentes. En este punto, los autores señalan la carencia de métodos en ciencias sociales para reconectar lo usualmente llamado macro y micro, y de cómo lo global se construye por los ensamblajes de las interacciones locales.

Para el tema abordado dentro de este trabajo, esto es particularmente relevante, entendiendo que la complejidad del fenómeno de la precariedad laboral supera con creces las posibilidades y métodos utilizados oficialmente para seguirlo. Esto es notorio cuando observamos los reportes de la encuesta nacional de empleo (ENE) o los boletines informativos de la última encuesta CASEN.

Tomado de INE (2921).

Figura 1. Tomado de INE (2021).

El problema adquiere otra dimensión cuando dichos productos informativos deben ser considerados para la delimitación de la oferta de la capacitación laboral. En esta línea, no sólo se requiere entender la situación laboral de las personas, sino que incluir con precisión los sectores productivos en los que es conveniente formar, bajo la pretensión de que esto implique nuevos empleos y, no de cualquier tipo, sino formales. Law y Mol (2002) desarrollan el concepto de multiplicidad para apuntar a la variedad de elementos constituyentes de lo social en sus distintas expresiones y, desde ahí, a los distintos órdenes posibles de dichos elementos, dando cuenta de cómo aquello que apuntamos como un fenómeno social no puede ser categorizado como único. Esto se hace explícito cuando tomamos otras referencias para este mismo problema, como las presentadas a continuación.

Figura 1. Tomado de De Souza y Bustos (2017).

Figura 1. Tomado de Fundación FEMAN (2020).

Los ejemplos anteriores apuntan a dos nuevos elementos posibles de incorporar al análisis: la ocupación territorial relativa al comercio informal y las tasas de desplazamientos dependientes por comuna. Ambas dan cuenta de una aproximación física -y móvil- del fenómeno que, hasta este punto, incorporaba mayormente la dimensión económica y de ocupación.

Los límites pueden extenderse aún más: como señalan Venturini y Latour (2010), los medios digitales proporcionan una nueva base de herramientas e insumos para repensar la forma en que se realiza el seguimiento de lo emergente en la investigación social. Las posibilidades en este punto son extensas. Lazer, Pentland, Acamic, Aral, Barabási, et. al (2009) indican cómo las ciencias sociales computacionales permiten replantear los límites supuestos anteriormente por la investigación de las interacciones humanas. Esto, en el tránsito de los auto-reportes tomados en momentos únicos, al monitoreo momento a momento que permiten los dispositivos móviles y las plataformas digitales.

Definición de preguntas y objetivos

A partir de la problematización generada en el primer apartado, las condiciones y elementos se plasman en la siguiente pregunta central:

  • ¿Cuáles son las principales fuentes de información relativas a la descripción de la condición laboral informal y precaria en Chile, y cómo se relacionan entre sí?

De manera conjunta, se plantean otras preguntas para el seguimiento más detallado del desarrollo de la problemática. Particularmente:

  • ¿Existen coordinaciones entre las distintas fuentes de información operacionalizadas en citas y referencias?
  • ¿Logran, algunas de estas fuentes, integrar distintos tipos de datos, particularmente desde el conocimiento experto y el ámbito vivencial?
  • ¿Qué tipo de información predomina en cada una de estas fuentes?

Objetivos

Objetivo general:

  • Generar un esquema de fuentes ligadas al desarrollo de información respecto de los temas de informalidad y precariedad laboral, y las relaciones establecidas entre las mismas.

Objetivos específicos:

  • Identificar las principales fuentes desarrolladoras de información y conocimiento respecto de la informalidad y precariedad laboral.
  • Caracterizar las fuentes de información según metodología empleada y tipos de productos elaborados.
  • Rastrear redes de relación entre fuentes mediante links y citaciones directas.
  • Analizar los conceptos fundamentales desarrollados en cada fuente según las definiciones explicitadas.

Justificación del proyecto

La cuantiosa producción de información resultante de los esfuerzos investigativos tanto de las distintas oficinas y departamentos de gobierno como de universidades y centros de estudios implica también mayores niveles de dificultad para coordinarse y resultar, potencialmente, resolutiva con miras a intervenir los distintos problemas sociales.

Para este caso particular, organizar y encontrar las relaciones entre los distintos reportes expuestos en sitios web puede resultar de gran ayuda para generar puntos de encuentro claros y así también el reconocimiento de qué es aquello de lo que se carece. En la medida que no existan puentes claros entre los desarrollos y conocimiento ya establecido en estos temas, las dificultades para decidir en torno a cómo intervenir el trabajo precario se extienden no sólo a las autoridades pública a nivel gubernamental, sino también a organizaciones de intervención social y áreas encargadas de generar propuestas de impacto relativas al mejoramiento de las condiciones de empleo.

Con todo, realizar un primer ejercicio de descripción, relación e integración resulta un buen punto de partida para continuar con el desarrollo de proyectos que, en efecto, contribuyan a acercar los elementos vivenciales de trabajadoras y trabajadores precios y la oferta laboral relativa a los distintos sectores productivos.

Bibliografía

Comisión Nacional de Productividad (2018a). Mercado laboral y educación en Chile: Principales tendencias y resultados. Recuperado de https://www.comisiondeproductividad.cl/wp-content/uploads/2018/06/Nota-T%C3%A9cnica-1.-Mercado-laboral-.pdf

Comisión Nacional de Productividad (2018b). PIAAC: Competencias de la población adulta en Chile, un análisis al sistema educativo y mercado laboral. Recuperado de https://www.comisiondeproductividad.cl/wp-content/uploads/2018/06/Nota-T%C3%A9cnica-5-PIACC.pdf

De Souza, M. y Bustos, A. (2017). El comercio informal de calle en las comunas Santiago y Concepción. Revista Urbano (35), pp. 58-73.

Dirección de Presupuestos de Chile, DIPRES (2017). Informe final de evaluación. Programa capacitación en oficios. Recuperado de http://www.dipres.gob.cl/597/articles-163125_informe_final.pdf

Doerr, A. & Novella, R. (2020). The long-term effects of job training on labor market and skills outcomes in Chile. IDB Working paper series, N ° IDB-WP-1156. Doi http://dx.doi.org/10.18235/0002791.

Fundación FEMAN (2020). Mapas de la desigualdad de cuarentenas por situación Covid-19 en Santiago de Chile. Recuperado de https://fundacionfeman.cl/noticias/mapas-de-la-desigualdad-de-cuarentenas-por-situacion-covid-19/

Law, J. & Mol, A. (2002). Complexities. Social studies of knowledge practices. Durham: Duke University Press.

Instituto Nacional de Estadística (2021). Boletín estadístico: Informalidad laboral. Edición n°14, 5 de mayo de 2021. Recuperado de https://www.ine.cl/docs/default-source/informalidad-y-condiciones-laborales/boletines/2021/bolet%C3%ADn-informalidad-laboral-trimestre-enero-marzo-2021.pdf

Observatorio Social (2018). Síntesis de resultados: Educación. CASEN 2017. Recuperado de http://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/storage/docs/casen/2017/Resultados_educacion_casen_2017.pdf

Observatorio Social (2018). Síntesis de resultados: Trabajo. CASEN 2017. Recuperado de http://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/storage/docs/casen/2017/Resultados_trabajo_Casen_2017.pdf

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD (2011). Informe final, comisión revisora del sistema de capacitación e intermediación laboral. Recuperado de http://www.cl.undp.org/content/dam/chile/docs/pobreza/undp_cl_pobreza_InformeFinal_211011_doc2.pdf

 

1 thought on “Siguiendo el rastro del trabajo precario y la informalidad: Un análisis relacional de fuentes de información desde una perspectiva socioténica.”

  1. Muchas gracias por ese avance Gonzalo. Encuentro genial plantearse la pregunta de si existen fuentes digitales de información que permitan capturar la informalidad y precariedad laboral para el desarrollo de futuras políticas públicas. Ahora bien, la introducción resulta algo general. Te recomiendo partir desde el principio sobre el fenómeno de la informalidad en Chile o Latinoamérica y profundizar en las limitaciones de las actuales herramientas para poder medirla. Las referencias a Latour, Law y Mol quedan a ratos en un nivel de abstracción mayor al problema que quieres abordar. Tendrían más sentido dentro de un futuro marco teórico que sustente cómo vas a entender la informalidad y la precariedad laboral. También sería conveniente explicitar cómo defines la informalidad y la precariedad laboral: cómo se diferencian, cómo van de la mano y por qué decides usar ambos conceptos y no solo uno. Sobre las preguntas y objetivos, aún falta especificar mejor tu proyecto. Más que plantear la pregunta por cuáles son esas fuentes de información que permiten describir la informalidad y precariedad laboral, en una suerte de tipología, me centraría en el paso previo de testear una fuente de información en particular. Es decir, cómo ésta fuente de información ayuda (o no) a conocer la precariedad e informalidad laboral en X lugar (creo conveniente que lo aterrices a una territorialidad más clara). En definitiva, no dar por sentado las capacidades de esa fuente de información y al seleccionar una fuente en específico se te hará más factible y concreto el proyecto de investigación. Los objetivos específicos me parecen correctos para lo que te propones (conocer la metodología, productos, redes de relación y conceptos detrás de la fuente de información). Como recomendaciones de literatura, creo que dependerá mucho de qué tipo de fuente de información tienes en mente, pero en general la sociología de la cuantificación y especialmente la teoría de las convenciones (por su conexión con las políticas publicas) te puede servir de entrada: https://www.ssoar.info/ssoar/bitstream/handle/document/61910/ssoar-hsr-2019-2-thevenot-Measure_for_Measure_Politics_of.pdf?sequence=1&isAllowed=y&lnkname=ssoar-hsr-2019-2-thevenot-Measure_for_Measure_Politics_of.pdf En términos de formato, el avance está claro y bien redactado, pero podrías repensar las secciones y el hilo conductor -no es necesario seguir secuencialmente los ítems de evaluación.

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