ACTIVISMO AMBIENTAL OLINE. ORGANIZACIONES MEDIOAMBIENTALES EN CHILE.

Camila Torralbo Seguel – c.torralboseguel@gmail.com

Agosto 2022.

Audio Artículo

Introducción

Internet y el uso de redes sociales han cambiado drásticamente nuestra forma de interacción con el entorno social, político y natural. En años recientes internet y redes sociales han jugado un rol fundamental como medio para canalizar demandas populares proporcionando una variedad de herramientas y oportunidades para la participación antes no disponibles (Suwana, 2019). En particular, el “activismo online” (McCaughey & Ayers, 2003) posibilita la organización (Ghobadi & Clegg, 2015; Kaun & Uldam, 2018), aumenta el pluralismo de voces, variedad temática y discusión dentro de la esfera pública, proporcionando el espacio para que manifestantes y organizaciones no tradicionales articulen su opinión, se movilicen (Moore-Gilbert, 2018) e imaginen políticamente el mundo.

Al considerarse la participación política y el activismo como pilares de una democracia que funciona bien (Han, 2014) y, en un escenario de pérdida de legitimidad de la política tradicional, Internet y redes sociales proporcionan nuevas interpretaciones a la participación política, siendo cada vez más utilizadas como herramientas, medios y fin por parte de grupos minoritarios, empoderando a sus participantes (Bailey, Cammaerts & Carpentier, 2008). El activismo online facilitaría la construcción de imaginarios, así como también, la construcción de comunidades, documentación, recopilación de experiencias, formación de normas (Greijdanus et al., 2020), expresión de opiniones y el sumarse a causas colectivas (Bogen et al. 2019). De esta forma, individuos se coordinan, reclutan, desarrollan identidades, comparten información online antes, durante y después del surgimiento inicial de un movimiento (Wilkins et al, 2019; Thomas et al., 2018).

Existiría una fuerte correlación entre la frecuencia de uso de redes sociales y el comportamiento de protesta. Estas, han jugado un papel importante en la organización de movimientos sociales y políticos tales como la Primavera Árabe, Movimiento de los Indignados, Movimiento Ocupy, Revolución de los Paraguas, Revolución Tunecina y, más recientemente, el Estallido Social en Chile. Este nuevo escenario para la acción política incluye nuevas y diferentes formas para involucrar a las personas en la deliberación sobre la estructura y organización de la sociedad (Dahlgren, 2018). En este marco, resalta el aumento de la participación de organizaciones políticas no tradicionales en el proceso constitucional en Chile. Observamos como la Convención Constitucional consideró un amplio número de audiencias, encuentros autoconvocados, documentos y otros, incorporando temas, organizaciones y sujetos antes no incluidos en la discusión político – institucional del país.

Adicionalmente, el activismo online permite unir y organizar a personas con visiones de mundo compartidas, sujetos posibles de estar dispersos en tiempo y lugar, mediante la actividad política en red. Los bajos costos de producción y administración permiten expandir la acción política más allá de las fronteras nacionales (Suwana, 2019); con alcance de audiencia global (Hintz, 2012) y una comunicación directa, se evitan mecanismos y sesgos de los principales medios de comunicación (Nduhura & Prieler, 2017). Al involucrar a miembros de fuera de la comunidad se negocian colectivamente nuevas realidades, difunden actividades, visiones e imaginarios. Esta deslocalización del activismo online es un aspecto de especial relevancia en la discusión de emergencia climática considerada de carácter global.

La literatura sugiere que el activismo online y offline se correlaciona; al estar los comportamientos online y offline entrelazados o porque el activismo online facilitaría la protesta offline (Jost et al., 2018), publicitándola y/o organizándola (Zhuravskaya et al., 2020). Así, el activismo online generaría las condiciones psicológicas previas a las formas de protestas offline, alineando intereses entre el mundo offline – online (Boulianne & Theocharis, 2018; Rohlinger & Bunnage, 2018) y animando a las personas a participar. Hoy y progresivamente, el activismo online y offline son instrumentos socio-psicológicos inseparables; complementos a la politización, debate, movilización, imaginarios, gobiernos y agendas nacionales.

Se observa que internet cumpliría una doble función (Diamond & Plattner,2012) por una parte, como tecnología de liberación apoya al activismo (Ruijgrok, 2017). Así, en entornos online relativamente anónimos, las personas se liberan de la preocupación de ser evaluadas y de las restricciones sociales a su comportamiento (Kramer & Schawel, 2019). Por otra parte, como tecnología de control represor (Rød & Weidmann, 2015) las acciones online pueden estar sujetas a vigilancia como control social entre ciudadanos o digilantismo (Schwarz & Richey, 2019) estimulando mecanismos de represión (Christensen & Groshek, 2020). Cabe destacar que internet puede complementar, pero no sustituir, las tácticas de los movimientos sociales, incluso puede llevar a socavar el valor de un movimiento social (Van de Donk et al., 2004) o conducir a un activismo menos activo o “slacktivismo” (Morozov, 2009)

Imaginario

La proximidad física y cultural fueron importantes para la formación de colectivos. El ágora y el foro, como términos generales usados para definir el espacio de debate político, consideraba lugares designados a los que se acudía con peticiones, quejas y demandas (p. ej., Thingvellir en Islandia, las salas de audiencia en China imperial y el Ayuntamiento en Inglaterra). Posteriormente, se empieza a reflexionar respecto a cómo vincular el conocimiento con la gobernanza, donde el autogobierno se volvió un ámbito cada vez más espinoso. En el actual momento de “posverdad” los públicos se encuentran polarizados, en la definición de verdad y también en cómo determinar verdades relacionadas al buen gobierno. En este sentido, Internet ha acelerado la ruptura de la comprensión común del mundo, permite que múltiples comunidades se encuentren y se refuercen entre sí, sin rendición de cuentas o revisión de la veracidad del conocimiento compartido. Este vaciamiento de la esfera pública ha desdibujado las maneras tradicionales de conocer y gobernar propias de la modernidad. De acuerdo con Jasanoff (2015) “la prerrogativa de imaginar futuros tecnológicos ya no es solo de los gobiernos, sino que debe ser compartida con públicos cada vez más conocedores”.

Sin embargo, con esfuerzo a soluciones pragmáticas se han desvinculado de la formación de públicos las prácticas de autodefinición política; utilizándose con más frecuencia diferentes ejercicios técnicos de deliberación a escalas pequeñas y alcanzables. Estos “minipúblicos” se sustentan en la necesidad de aumentar la competencia epistémica en desmedro del cuidado o cohesión social. La selección aleatoria o herramientas de construcción de minipúblicos ha dejado de lado los vínculos entre ciudadanos, aspectos subjetivos, afectivos o comunitarios en la participación pública. En este sentido, los ataques al conocimiento público debilitan la formación de públicos conocedores. Por cuanto, las democracias modernas requieren de una comprensión más sólida de lo necesario para involucrar a las personas en temas que les conciernen y son determinantes para el bienestar colectivo. Aunque los procedimientos respecto a la política varían entre culturas y están determinados por tradiciones arraigadas en la elaboración y deliberación de hechos públicos, las “epistemologías cívicas” (Jasanoff, 2005) suponen necesariamente una restauración de la civis con reorientación de las actitudes de la élite hacia los ciudadanos comunes (Hurlbut, 2017).

La versatilidad del activismo online (Gómez & Kaiser, 2019), particularmente la medioambiental, en la ‘nueva ilustración’, más que subordinar el proyecto social a la ciencia, subordina la ciencia a un proyecto social definido por “públicos cada vez más informados”. Estos públicos conducirían a la construcción de una “ciudadanía global” con “derecho a moldear las tecnologías que puedan apuntalar los regímenes globales de control” (Jasanoff, 2011). A pesar de que la evidencia científica dominante, estructurada en modelos matemáticos, probabilísticos y escenarios posibles son cada vez más rigurosos y sofisticados, estos se encuentran formados por conjuntos de valores, instituciones, leyes y símbolos a través de los cuales los grupos imaginan su totalidad social.

En este contexto es posible observar una multiplicidad de imaginarios, entendiendo imaginario como “visiones de futuros deseables mantenidas colectivamente, estabilizadas institucionalmente y realizadas públicamente, animadas por entendimientos compartidos de formas de vida y orden sociales alcanzables a través de avances en ciencia y tecnología” (Jasanoff, 2015). La comprensión política medioambiental destaca que “las formas en que conocemos y representamos el mundo (tanto la naturaleza como la sociedad) son inseparables de las formas en que elegimos vivir en él” (Jasanoff, 2005). Bajo este supuesto, el conocer e imaginar el mundo a través de redes sociales se vuelve políticamente relevante. Sin embargo, la relevancia no sería lo único necesario, de acuerdo con Hulme (2009) y Borie et al (2021) el revelar cómo diferentes grupos dan sentido al mundo podría desarrollar un enfoque mucho más reflexivo de gobernanza, donde para desarrollar e intervenciones efectivas, los nuevos imaginarios son cada vez más relevantes. Como afirma O’Reilly (2018), la idea dominante, de que la ciencia sólida alimenta la toma de decisiones políticas no sería del todo realista.

Existiría una falta de reflexividad institucional, junto a la necesidad de una mayor transparencia entre la ciencia y la política, requiriéndose de procesos inclusivos relativos al cambio climático (Vardy et al., 2012). En este sentido la noción de ‘Futuros Integrales` se vuelve relevante, dado su objetivo de proporcionar “una visión más profunda de la naturaleza de los seres humanos y, en particular, la estructura de sus propios mundos interiores” (Slaughter, 2008b). Sin ser un relato lineal, progresivo, definitivo o libre de fricciones, la idea que diversas tradiciones epistémicas que encuentran y chocan en ideas contrapuestas, supone la integración de imaginaciones morales alternativas en torno a la adaptación a los desafíos globales. En contraparte, los intentos imperfectos de institucionalizar imaginaciones mediante la integración de discursos técnicos nunca resultan ser completamente adecuados (Jasanoff, 2021). Jasanoff (2020) destaca que el guiar las acciones futuras solo tiene sentido a través de la coproducción realizada con humildad y apertura para interactuar con otras perspectivas y escuchar voces previamente marginadas. Estos imaginarios sociotécnicos deben incluir múltiples voces: norte y sur, gubernamentales y no gubernamentales, humanas y más que humanas (Frame & Cradock-Henry, 2022).

Ong´s

Las Organizaciones No Gubernamentales u ONG son de los espacios de organización política que han aprovechado las herramientas y oportunidades que ofrece Internet y las redes sociales. En particular, las ONG han utilizado las redes sociales como herramienta para la comunicación del cambio climático, donde estas han actuado como mediadores entre la experiencia científica y el público (Ladle et al., 2005). Cerrando las brechas de comunicación sobre el cambio climático entre los científicos y otros actores, como medios de comunicación, encargados de formulación política y el público (Vu, et al., 2021). Utilizando diferentes tácticas de relaciones públicas han ganado cobertura de noticias y el poder llamar la atención de acuerdo con sus perspectivas particulares (Schäfer, 2012) e imaginarios respecto a la degradación ambiental. Estas han utilizado las redes sociales con fin a promover la concienciación sobre el cambio climático, al aumentar la cobertura mediática refuerzan la inacción gubernamental (Laestadius et al., 2013).

Estos métodos incluyen prácticas internas sofisticadas, como presionar directamente a entidades y actores gubernamentales, y prácticas externas, como campañas de divulgación especialmente diseñadas, la distribución de materiales educativos y mensajes complejos en las redes sociales que fomentan el sentimiento público hacia la lucha contra el cambio climático (Laestadius et al., 2013). La literatura observa una preponderancia de la comunicación online de las ONG en cambio climático en la plataforma Twitter (Anderson & Huntington, 2017; Veltri & Atanasova, 2017). Investigaciones destacan que la forma de enmarcar un mensaje sobre el cambio climático ejercería efectos significativos en el apoyo de la audiencia a las políticas (Bolsen et al., 2019) y a motivar a las personas a tomar medidas concretas (Bain et al., 2016).

Justificación y contribución del proyecto

El evidente daño ambiental provocado o acelerado por la globalización, como la pérdida de la biodiversidad, el cambio climático, el saqueo de bienes comunes naturales, deforestación, sequía y la extinción de una gran variedad de especies, así como el aumento de eventos climáticos extremos, entre otros (IPCC, 2021; Ehrenfeld, 2005) han desembocado en el surgimiento de muchos movimientos ecologistas en todo el mundo, quienes utilizan internet y RRSS como herramienta.  Por cuanto, merece la pena investigar respecto al cambio de naturaleza de la participación política, que han remplazado los repertorios tradicionales de participación (Stolle & Micheletti, 2013). Para ello, consideraremos a algunas organizaciones no gubernamentales medioambientales en Chile para la observación de la puesta en marcha de sus imaginarios.

Dado el notorio aumento de la conciencia por la protección del medio ambiente, junto al auge del activismo en Internet (como forma alternativa de participación política), se vuelve necesario el poder Caracterizar el activismo ambiental en línea de ONG medioambientales en Chile, donde activistas participan de la esfera pública para el cambio social y natural. Como contribución, este proyecto espera dar una descripción de las temáticas y posturas del activismo ambiental online, a fin de favorecer su posicionamiento como espacio crítico fundamental para la transición ecológica.

Pregunta y Objetivos

Esta investigación examina el activismo en el contexto del activismo ambiental. Nos planteamos como hipótesis de trabajo la existencia de un activismo ambiental en línea, caracterizado por medios digitales, temáticas, posturas y redes propias. El trabajo del activismo ambiental en línea deslocalizaría la emergencia ambiental de su entorno natural facilitando la adhesión a posturas proambientales a nivel global por actores diversos. Nos preguntamos ¿Qué caracteriza el imaginario del activismo ambiental en línea de las ONG´s medioambientales en Chile? Tomando por objetivo general el Caracterizar el imaginario del activismo ambiental en línea de organismos no gubernamentales de tipo medioambiental en Chile. Y como objetivos específicos: 1.- Describir los recursos de los imaginarios presentes en el activismo ambiental online de ONG de tipo medioambiental en Chile. 2.- Describir las principales temáticas y posturas de los imaginarios presentes en el activismo ambiental online de ONG de tipo medioambiental en Chile.

Metodología y Resultados

A fin de caracterizar el imaginario del activismo ambiental online de las ONG de tipo medioambiental en Chile, se escogen dos ONG emblemáticas, como ejemplos del activismo online en la materia.  Para ello, se realizó una extracción de información de las publicaciones de Twitter de las ONG FIMA y Chile Sustentable mediante el software R, para luego ser analizados mediante Excel. Así, se extrajo un total de se 6.379 twists comprendidos entre el día 28 de septiembre de 2019 y 22 de julio de 2022. Del total, 3.193 twists corresponden a la ONG FIMA y 3.186 twists a la ONG Chile Sustentable. 

Figura 1. Publicaciones Twitter por año ONG FIMA y Chile Sustentable

En términos de temporalidad destaca que a pesar de estar marcado el año 2019 por el estallido social estas organizaciones aceleran su número de publicaciones a comienzos del año 2020. Esto es reflejo del aumento de la comunicación tanto del activismo online, y demás formas de socialización, a través de internet y redes sociales producto de la pandemia por COVID 19. A su vez, el periodo analizado está marcado por la instauración de la Convención Constitucional como vía institucional de respuesta a la revuelta social. Es así como para periodo2019 las publicaciones se centran en la Ley de Glaciares, temáticas relativas a descarbonización, la fallida puesta en marcha de la COP25 en nuestro país y exposición del slogan de “Chile despertó”. Así también, este año aparece el posicionamiento de estas ONG a favor de la solicitud de renuncia del expresidente Sebastián Piñera. A su vez, destaca que, durante el año 2019, se hace solo una mención a la Asamblea a constituyente por parte de la ONG Chile Sustentable (Figura 1).

El año 2020 se centra en temáticas relativas a la demanda de la firma del Acuerdo de Escazú, demandas en torno al agua, código de aguas y “Chao Carbón”. Aparecen en este periodo menciones al apruebo, convención constitucional y menciones directas a la comisión de medio ambiente de la convención constitucional. Por cuanto, es un año marcado por el ejercicio político público que se está llevando a cabo y por la institucionalización de demandas ambientales. Destacando la aparición del concepto de “Constitución ecológica” el día 14 de agosto de 2020 por parte de la ONG Chile Sustentable. Seguidamente, el año 2021 también se encuentra marcado por la demanda de una constitución ecológica, la publicación del informe IPCC y la oposición a Dominga. En lo que va de 2022, la discusión se ha centrado en la Constitución Ecológica y en la firma al Acuerdo de Escazú (Figura 1).

Respecto a las fuentes mediante las cuales es posible publicar en la red social Twitter, sobresale una mayor variedad de fuentes de publicación por parte de la ONG Chile Sustentable. A pesar de lo anterior, ambas ONG utilizan como fuente de publicación principal la Web app de Twitter. En el uso de fuentes celulares para publicación, la ONG Chile Sustentable publica principalmente mediante teléfonos IPhone, mientras que la ONG FIMA lo hace en teléfonos Android; lo anterior puede ser usado como indicador socioeconómico de los miembros participantes de estas organizaciones (Figura 2 y Fugura 3).

Figura 2. Fuente de publicaciones Twitter ONG FIMA y Chile Sustentable

Figura 3. Favorite Count y Retweet Count publicaciones Twitter ONG FIMA y Chile Sustentable

Es posible analizar el impacto de los imaginarios desplegados por ambas ONG mediante el análisis de Re-tweet Count y Fovorite Count. Con un total de 278.358 de Re-tweets la ONG Chile sustentable sobrepasa a la ONG FIMA en términos de aceptabilidad. De modo contrario, es la ONG FIMA la que tiene mayor cantidad de tweets señalados como favoritos con un total de 22.800 por sobre 16623 de la ONG Chile sustentable. Si bien esta diferencia no es significativa es decidora del grado de aceptación publica de los mensajes. Respecto a los hashtags utilizados por ambas ONG, se consideró el análisis del primer hashtag entregado debido a que la mayoría de los posts señalan un hashtag por publicación. Por cuanto, se estima a esta primera interacción como la temática principal a la que alude el post entregado en la red social Twitter.

Ambas ONG presentaron un total de 1831 hashtags como primera preferencia, de estos el 12,5% corresponde a la ONG FIMA, mientras que el 87,49% fue entregado por la ONG Chile Sustentable. Por cuanto, a nivel general, existe una diferencia significativa en la utilización de este recurso comunicativo online, esto es indicador de que la ONG Chile Sustentable refiere a una mayor variedad temática en redes sociales. Respecto a la variedad entregada, ambas organizaciones no gubernamentales entregaron un total de 1157 diferentes hashtags. En concordancia con el número total de hashtags utilizados, el 10,72% (124) fueron entregados por la ONG FIMA, mientras que el 89,28 (1033) señalados por la ONG Chile Sustentable.

Los hashtags más señalados por la ONG FIMA, son #constitucionecologica (15 menciones), #AcuerdoDeEscazú (9 menciones), #Usociaoambiental (6menciones), #Arica (4 menciones), #Dominga (4 Menciones) y #medioambiente (4 menciones). Para el caso de la ONG Chile Sustentable, esta se refiere en mayor medida #ChaoCarbon (34 menciones), #Agua (32 menciones), #Chaocarbón (22 menciones), #CambioClimático (21 menciones), #Chile (17 menciones) y #NuevaConstitución (16 menciones).

Lugar# hashtagONG
1ChaoCarbon34Chile Sustentable
2Agua32Chile Sustentable
3constitucionecologica27FIMA
4ChaoCarbón23Chile Sustentable
5CambioClimático22Chile Sustentable
6AcuerdoDeEscazú21FIMA

En conjunto, los hashtags más mencionados por las ONG son #ChaoCarbon (34 menciones), #Agua (32 menciones), #constitucionecologica (27 menciones), #ChaoCarbón (23 menciones), #CambioClimático (22 menciones) y #AcuerdoDeEscazú (21 menciones). Al analizar qué organización domina el imaginario de la red social Twitter, observamos que debido al uso reiterativo de estas es la ONG Chile Sustentable la que logra desarrollar en mayor medida el imaginario activista ambiental online. De las 6 principales referencias utilizadas solo dos han sido puestas en la palestra por la ONG FIMA. Cabe destacar que de estas 6 principales menciones dos refieren a lo mismo, pero con diferencias en su escritura. Estas, #ChaoCarbon y #ChaoCarbón, suman el interés o imaginario principal de ambas ONG. Este resultado es decidor de la orientación de la acción ambientalistas e intereses ambientalistas en el país. Sin embargo, este resultado es parcial, dado que ésta se encuentra sobre representado por la exposición de la orientación temática de la ONG Chile Sustentable.

Se considera que la utilización de la metodología de etnografía digital mediante la extracción de información a través del sofware R tiene la fortaleza de capturar grandes volumenes de información online, como las publicaciones y expresiones de activistas de ONG medioambientales en Chile por periodos largos de tiempo (2 años para este caso). Sin embargo, esta herramienta de procesamiento de información a a su vez genera una dependencia técnica respecto al sofware utilizado y su consecuente necesario manejo integrado de procedimientos. En futuras investigaciones el reforzar las posibilidades que brinda la herramienta R para estos efectos servirá para ampliar los resultados y tipo de analisis entregados.

Cuando nos preguntamos ¿Qué caracteriza el imaginario del activismo ambiental online de las ONG medioambientales en Chile? Consideramos que el activismo ambiental online de las ONG ambientales sirve principalmente para el análisis temático y temporal de los contenidos entregados a la discusión pública. El más claro ejemplo de esto es la creación y amplia socialización de conceptos utilizados posteriormente por la institucionalidad. Así, los conceptos de “Chao Carbón” y “Constitución ecológica” se difunden y gestan en redes sociales tales como Twitter de las ONG FIMA y Chile Sustentable. Sin embargo, consideramos que para que exista este acople entre el mundo online y offline, en Chile en particular, tuvo que gestarse la triple crisis de crisis ecológica, crisis social y crisis sanitaria para que estos espacios y conceptualizaciones encontraran cabida.

A su vez, encontramos diferencias en las temáticas principales expuestas por cada una de las ONG analizadas, donde es la ONG Chile Sustentable la que representa en mayor medida la construcción del imaginario activista ambiental online. En concordancia con este hallazgo destaca que esto es posible debido a que esta ONG utiliza en mayor medida el recurso hashtag como mecanismo de difusión. Por otra parte, y a pesar de utilizar menor cantidad de fuentes de publicación y menor cantidad de hashtags asociados es la ONG FIMA la que muestra mejor aceptabilidad pública.

Cabe destacar que este medio de comunicación no es la única forma en que las organizaciones activistas se relacionan de manera online. A su vez, ha de poder analizarse las comunicaciones internas mediante chats, WhatsApp, así como también los contenidos entregados por sus respectivos sitios web y redes sociales como Instagram u otros. Por cuanto, esta revisión del activismo online ambiental en Chile solo da una muestra parcial de sus contenidos y repercusiones.

Conclusión

Al analizar la caracterización del activismo ambiental online de las ONG FIMA y Chile Sustentable podemos notar como en pocos años internet y redes sociales se han transformado en una herramienta para canalizar demandas sociales. Particularmente, en temáticas ambientales destaca la incorporación de conceptualización que luego desembocaría en normas que forman parte de la propuesta de nueva constitución. Así, estos espacios no solo juegan un rol en instaurar conceptualizaciones y demandas en la palestra, sino que, debido al momento histórico por el que atraviesa el país, estas herramientas han permitido configurar materialmente el imaginario de estas ONG al interior de la institucionalidad.

Si bien para este caso analizamos dos organizaciones no gubernamentales es posible aseverar que en el análisis de sus respectivas publicaciones en Twitter observamos una amplia variedad temática tratada puestas en la esfera pública, articulando su opinión de contenidos que estas ONG tratan coinciden entre ellas, modulando una opinión coherente respecto al activismo medioambiental en Chile. El activismo online de estas ONG facilitaría la construcción de imaginarios, en particular, estas se alinean con el proceso de cambio de constitución en Chile, así como también la demanda explicita respecto a conflictos socioambientales nacionales e internacionales. A su vez, estas comparten documentación, eventos e iniciativas lo que permite dar cuenta de una comunidad online que les permite sumarse a causas colectivas.

Es así como los individuos pertenecientes a estas ONG se coordinan y desarrollan identidades, donde destaca el contexto sociopolítico y socioambiental como marco para el surgimiento de movimientos. Ejemplo de ello es la prevalencia de las nociones de “Chao Carbón” y “Constitución ecológica”. Consideramos como necesario el expandir el análisis del activismo online, dado que este tipo de acciones aúna el activismo online y offline. Así como también son parte de la politización ambiental, debate, imaginarios, movilización e institucionalización de variados asuntos socioambientales en el país.

Siguiendo a Jasanoff, las formas en que conocemos y representamos el mundo también son parte de la construcción de los imaginarios ambientales del activismo online ambiental. La instauración de la Constitución Ecológica a la par que el gobierno ecológico del actual presidente Gabriel Boric es reflejo de como estos grupos, minoritarios, forman parte de la gobernanza actual, así como también de la capacidad de desarrollar e intervenir de manera efectiva. En este sentido, los imperfectos intentos de institucionalizar imaginaciones mediante la integración de discursos técnicos provenientes exclusivamente de “expertos” no necesariamente son tan efectivas como el rol que tienen estas organizaciones; donde tanto técnica como activismo se configura en un mismo arquetipo de sujeto/a que juega un doble rol tanto de científico a la vez que de político/a activa. Para ello, se vuelve necesaria la figura de la ONG como mecanismo de difusión, donde las redes sociales (como Twitter) se vuelven una herramienta indispensable para la difusión político técnico de ideas de manera relativamente anónima.

Finalmente, este tipo de activismo online es un claro reflejo de la noción de ‘Futuros Integrales`, proporcionando una visión más profunda de la y de sus propios mundos interiores”. Destacando la necesidad de poner sobre relieve los imaginarios sociotécnicos que incluyen múltiples voces: norte y sur, gubernamentales y no gubernamentales, humanas y más que humanas para una civis y democracias robustas.

Bibliografía

Anderson, A. & Huntington, H. (2017). Social media, science, and attack discourse: How Twitter discussions of climate change use sarcasm and incivility. Science Communication, 39(5), 598-620. https://doi.org/10.1177/1075547017735113 

Bailey, O., Cammaerts, B., & Carpentier, N. (2008). Understanding alternative media. Berkshire, UK: Open University Press.

Bain, P. G., Milfont, T. L., Kashima, Y., Bilewicz, M., Doron, G., Garðarsdóttir, R. B., Gouveia, V. V., Guan, Y., Johansson, L-O., Pasquali, C., Corral-Verdugo, V., Aragones, J. I., Utsugi, A., Demarque, C., Otto, S., Park, J., Soland, M., Steg, L., González, R., Lebedeva, N., Saviolidis, N. M. (2016). Co-benefits of addressing climate change can motivate action around the world. Nature Climate Change, 6(2), 154-157. https://doi.org/10.1038/NCLIMATE2814 

Bogen K, Bleiweiss K, Leach N., & Orchowski L. (2019).# MeToo: disclosure and response to sexual victimization on Twitter. J Interpers Violence http://dx.doi.org/ 10.1177/0886260519851211.

Bolsen, T., Palm, R., Kingsland, J. T. (2019). Counteracting climate science politicization with effective frames and imagery. Science Communication, 41(2), 147-171. https://doi.org/10.1177/1075547019834565 

Borie, M; Mahony, M; Obermeister, N. (2021). Conocer como una organización global experta: Comparativa perspectivas del IPCC y la IPBES. Cambio Ambiental Global 68: 102261.

Boulianne, S., & Theocharis, Y. (2018). Young people, digital media, and engagement: a meta-analysis of research. Soc Sci Comput Rev 38:111-127 http://dx.doi.org/10.1177/0894439318814190.

Christensen, B., &   Groshek, J (2020).  Emerging media, political protests, and government repression in autocracies and democracies from 1995 to 2012. Int Commun Gaz Online First:1-20 http:// dx.doi.org/10.1177/1748048518825323.

Dahlgren, P. (2018). Media, knowledge and trust: The deepening epistemic crisis of democracy. Javnost—The Public, 25, 20-27.

Diamond, L., & Plattner, M (2012). Liberation Technology: social media and the Struggle for Democracy. JHU Press; 2012.

Ehrenfeld, D. (2005). The environmental limits to globalization. Conservation Biology, 19, 318-326.

Frame, B., & Cradock-Henry, N. A. (2022). Views from nowhere, somewhere and everywhere else: The tragedy of the horizon in the early Anthropocene. The Anthropocene Reviewhttps://doi.org/10.1177/20530196211059199

Ghobadi, S., & Clegg, S. (2015). These days will never be forgotten. . .”: A critical mass approach to online activism. Information and Organization, 25, 52-71.

Gómez, E., & Kaiser, C. (2019). From pixels to protest using the internet to confront bias at the societal level. In Confronting Prejudice and Discrimination: The Science of Changing Minds and Behaviors. Elsevier,319-335 http://dx.doi.org/10.1016/B978-0-12-814715- 3.00011-4.

Greijdanus, H; Matos, C., Turner-Zwinkels, F., Honari, A., Roos, C; Rosenbusch, H., & Postmes, T. (2020). The psychology of online activism and social movements: relations between online and offline collective action. Current Opinion in Psychology, 35:49–54. https://doi.org/10.1016/j.copsyc.2020.03.003

Han, H. (2014). How organizations develop activists: Civic associations and leadership in the 21st century. Oxford, UK: Oxford University Press.

Hintz, A. (2012). Challenges to freedom of expression in the digital world: Lessons from WikiLeaks and the Arab spring. Journal for Communication Studies, 5, 83-105.

Hulme, M. (2009). Por qué no estamos de acuerdo con el cambio climático: comprensión de la controversia, la inacción y Oportunidad. Cambridge: Prensa de la Universidad de Cambridge.

Hurlbut, JB. (2017). Experiments in Democracy: Human Embryo Research and the Politics of Bioethics. Nueva York: Columbia University Press.

IPCC, 2021: Climate Change 2021: The Physical Science Basis. Contribution of Working Group I to the Sixth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change [Masson-Delmotte, V., P. Zhai, A. Pirani, S.L. Connors, C. Péan, S. Berger, N. Caud, Y. Chen, L. Goldfarb, M.I. Gomis, M. Huang, K. Leitzell, E. Lonnoy, J.B.R. Matthews, T.K. Maycock, T. Waterfield, O. Yelekçi, R. Yu, and B. Zhou (eds.)]. Cambridge University Press, Cambridge, United Kingdom and New York, NY, USA, In press, doi:10.1017/9781009157896.

Jasanoff, S. (2005). Designs on Nature: Science and Democracy in Europe and the United States. Princeton: Princeton University Press.

Jasanoff, S. (2011). Constitutional moments in governing science and technology. Sci Eng Ethics. (4):621-38. doi: 10.1007/s11948-011-9302-2.

Jasanoff, S. (2015). Future Imperfect: Science, Technology, and the Imaginations of Modernity. In Dreamscapes of Modernity. University of Chicago Press. http://iglp.law.harvard.edu/wp- content/uploads/2014/10/Jasanoff-Ch-1.pdf

Jasanoff, S. (2020). Imagined Worlds: The politics of future-making in the twenty-first century. In: Wenger A, Dunn Cavelty M and Jasper U (eds). The Politics and Science of Prevision: Governing and Probing the Future, 1st edition. London: Routledge, pp. 27–44.

Jasanoff, S. (2021). Humility in the Anthropocene. Globalizations 18: 839–853.

Jost, J; Barbera,P; Bonneau,R; Langer.M;  Metzger,M; Nagler, J; Sterling, J., &  Tucker, J. (2018). How social media facilitates political protest: information, motivation, and social networks. Political Psychol, 39:85-118 http://dx.doi.org/10.1111/pops.12478.

Kaun, A., & Uldam, J. (2018). Digital activism: After the hype. New Media & Society, 20, 2099-2106.

Kramer, N., & Schawel, J.(2019). Mastering the challenge of balancing selfdisclosure and privacy in social media. Curr Opin Psychol 31:67-71 http://dx.doi.org/10.1016/j.copsyc.2019.08.003.

Ladle, R. J., Jepson, P., Whittaker, R. J. (2005). Scientists and the media: The struggle for legitimacy in climate change and conservation science. Interdisciplinary Science Reviews, 30(3), 231-240. https://doi.org/10.1179/030801805X42036 

Laestadius, L., Neff, I., Barry, R &  Frattaroli, A. (2013). Meat consumption and climate change: The role of non-governmental organizations. Climatic Change, 120(1-2), 25-38. https://doi.org/10.1007/s10584-013-0807-3 

McCaughey, M., & Ayers, M. (2003). Cyberactivism: Online activism in theory and practice. New York, NY: Routledge.

Moore-Gilbert, K. (2018). Mediated mobilisation after the Arab Spring: How online activism is shaping Bahrain’s opposition. Australian Journal of Political Science, 53, 78-88

Morozov, E. (2009). Iran: Downside to the “Twitter revolution.” Dissent, 56, 10-14

Nduhura, D., & Prieler, M. (2017). Citizen journalism and democratisation of mainstream media in Rwanda. African Journalism Studies, 3, 178-197.

O’Reilly, J. (2018) La sustancia del clima: enfoques materiales de la naturaleza bajo el cambio ambiental. ALAMBRES Cambio Climático 9.

Rød, E. G., &   Weidmann, N. B. (2015). Empowering activists or autocrats? The Internet in authoritarian regimes. Journal of Peace Research, 52(3), 338-351.

Rohlinger D., & Bunnage, L. (2018). Collective identity in the digital age: thin and thick identities in moveon. Org and the tea party movement. Mobilization, 23:135-157 http://dx.doi.org/ 10.17813/1086-671X-23-2-135.

Ruijgrok, K (2017). From the web to the streets: internet and protests under authoritarian regimes. Democratization, 24:498-520 http://dx.doi.org/10.1080/13510347.2016.1223630.

Schäfer, M. S. (2012). Online communication on climate change and climate politics: A literature review. Wiley Interdisciplinary Reviews: Climate Change, 3(6), 527-543. https://doi.org/10.1002/wcc.191

Schwarz, K., & Richey, L. (2019). Humanitarian humor, digilantism, and the dilemmas of representing volunteer tourism on social media. New Media Soc, 21:1928-1946 https://doi.org/ 10.1177%2F1461444819834509.

Stolle, D., & Micheletti, M. (2013). Political consumerism: Global responsibility in action. Cambridge, MA: Cambridge University Press.  

Suwana, F. (2019). What motivates digital activism? The case of the Save KPK movement in Indonesia. Information, Communication & Society, 0(0), 1-16. doi:10.1080/1369118X.2018.1563205.

Thomas E; Cary N, Smith, L; Spears, R., & McGarty, C. (2018). The role of social media in shaping solidarity and compassion fade: how the death of a child turned apathy into action but distress took it away. New Media Soc, 20:3778-3798 https://doi.org/ 10.1177%2F1461444818760819.

Van de Donk, W., Loader, B., Nixon, P., & Rucht, D. (2004). Cyberprotest: New media, citizens and social movements. London, England: Routledge.

Vardy M, Oppenheimer M, Dubash NK et al. (2017) El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático: Desafíos y oportunidades. Revisión anual de medio ambiente y recursos 42 (1): 55–75.

Veltri, G. A., Atanasova, D. (2017). Climate change on Twitter: Content, media ecology and information sharing behaviour. Public Understanding of Science, 26(6), 721-737. https://doi.org/10.1177/0963662515613702 

Vu, H. T., Blomberg, M., Seo, H., Liu, Y., Shayesteh, F., & Do, H. V. (2021). Social Media and Environmental Activism: Framing Climate Change on Facebook by Global NGOs. Science Communication, 43(1), 91–115. https://doi.org/10.1177/1075547020971644

Wilkins D, Livingstone A., & Levine (2019). All click, no action? Online action, efficacy perceptions, and prior experience combine to affect future collective action. Comput. Hum Behav, 91:97-105 http://dx.doi.org/10.1016/j.chb.2018.09.007.

Zhuravskaya, E; Petrova, M., & Enikolopov, R. (2020). Political Effects of the Internet and Social Media. Forthcoming. Annu Rev Econ. https://doi.org/10.2139/ssrn.3439957.

Leave a Comment

Su dirección de correo no se hará público.