Dilema socio-técnico en la Bahía de Puchuncaví: Dinámica de redes entre los actores en los sitios Web.


Ventana, Puchincaví y Quintero son comunas costeras pertenecientes a la Provincia de Valparaíso, en la Región de Valparaíso, Chile[1]. La historia de Puchuncaví se remonta a más de 500 años, lo que la convierte en una de las localidades más antiguas de Chile, se cree fue un asentamiento inca, luego ocupada por mapuches y finalmente quedo reducida a un grupo indígena[2]. El 6 de marzo de 1875 fue declarada villa y en 1894 se formó la primera comuna, llamada Quintero-Puchuncaví, integrada por vecinos de ambas localidades. En 1925 se creó la comuna de Puchuncaví, de común acuerdo con Quintero.

Durante la primera mitad del siglo pasado, la Bahía de Quintero y Puchuncaví, eran una zona dedicada principalmente a la pesca artesanal y al desarrollo de la agricultura. Para luego seguirle un desarrollo industrial en las comunas, que tienen una historia de larga data, pues comienzan a instalarse hace casi 60 años.

En este marco del proceso de desarrollo económico nacional, se instala en 1958 en la bahía una termoeléctrica propiedad de la empresa estatal CHILECTRA, que posteriormente pasa a llamarse AES GENER y en el año 1964 la instalación y apertura de  la Fundición Ventanas, de la Empresa Nacional de Minería (ENAMI). En 1961 fue inaugurado el Parque Industrial de Ventanas, que se desarrolló en los límites de las comunas de Puchuncaví y Quintero, central termoeléctrica con una potencia instalada de 115.000 Kw, diseñada con técnicas modernas, para esa época, que le permiten funcionar con carboncillo y en casos de emergencia con petróleo[3].

Hoy hay 14 industrias funcionando en el borde costero, incluyendo cuatro termoeléctricas que utilizan carbón y petcoke (residuo tóxico derivado de procesos de craqueo que hacen a las empresas más competitivas y que es altamente cancerígeno) como combustible, fundiciones de cobre, cementeras, puertos graneleros y concentrados de cobre[4].

En la actualidad resultan ser unas de las zonas con graves casos de crisis ambiental fruto de largos años de emisiones por encima de la norma internacional y la falta de leyes que regulen la contaminación ambiental por estas grandes empresas (públicas y privadas) en la bahía, pasando a ser una “zona de sacrificio” con alerta amarilla en agosto del 2018, debido a la liberación de contaminantes como Óxido de Azufre (SO2) o Trióxido de Azufre  (TO3); por sobre la norma recomendada por la OMS de las empresas privadas como AES Gener, Gasmar y Copec, pero también estatales como Codelco y ENAP[5].

Figura 1: Mapa de las principales empresas en el Complejo Industrial Ventanas en la bahía de Quintero. Fuente: mongabay.com
Figura 1: Mapa de las principales empresas en el Complejo Industrial Ventanas en la bahía de Quintero. Fuente: mongabay.com

En la larga historia de contaminación en la zona, se han generado incidentes ambientales tales como[6]:

  • Reiterados casos de intoxicación en la escuela de La Greda, los continuos eventos de varamiento de carbón en las cosas, casos de cáncer que afectan a ex trabajadores de la ENAMI, o el derrame de 38.700 litros de petróleo en la bahía de Quintero en septiembre de 2014.
  • 21 de agosto del 2018 una nube tóxica que se propagó en la intercomuna afectando a 301 personas que resultaron intoxicadas, 105 de ellas debieron ser hospitalizadas, quedando 2 en observación.
  • Constantes movilizaciones por las personas de la comunidad debido a la falta de regulación ambiental, a las suspensiones de las alertas ambientales por el lobbies político a favor de las industrias como sucedió el 1 de septiembre del 2018.
Figura 2: Cortesía de ONG Dunas de Ritoque, derrame ocurrido el 2014 en la bahía de Quintero.
Fuente: El Desconcierto

Estudios confirman presencia de contaminantes peligrosos

Defínase como nivel de emergencia ambiental para Material Particulado MP10, Dióxido de Azufre SO2, Dióxido de Nitrógeno NO2 y Ozono según los arts. 5 de los D.S 59/02, 113/02, 114/02 y 115/02 respectivamente en concentración de una hora y en base a las Normas de Calidad del Aire vigentes del 2013[7]:

Tabla 1: Concentración para niveles de emergencias Según Normas Vigentes

El análisis de los datos a nivel anual de la concentración de MP10 registrado en redes de la V Región (μg/m3) si se compara a los datos obtenidos durante el 2014 en adelante es posible reconocer que han disminuido o se han mantenido en algunas comunas.

Tabla 2: Concentración anual (μg/m3) de MP10, SO2 y MP2,5 entre el 2014 al 2018 en Concón, Quintero y Puchuncaví

Según los datos reportados es posible observar que los contaminantes de mayor complejidad en la región, son el material particulado tanto respirable MP10 como fino MP2,5, y Dióxido de azufre SO2. Sin embargo para el periodo analizado, el contaminante Ozono también se incorpora como un parámetro de atención en la zona interior de la región.

Lamentablemente esto ha provocado serías intoxicaciones por vías aéreas de la mezcla de sustancias tóxicas generando casos de muerte para niños y ancianos, cierre de escuelas cercanas a las empresas, alto índice de desarrollo de cáncer en la población, reducción de la agricultura local debido a la salubridad de los productos y otros tipos de residuos tóxicos a nivel de suelo, entre otras dificultades. Aun así  estas empresas han hecho un intenso y exitoso lobby para seguir funcionando y la indiferencia del Estado, que ha sido incapaz de imponer una ley con estándares internacionales sigue manteniendo el descontento de los habitantes del sector[8]. Así de categórica es la opinión de la comunidad científica que pronostica, que de no actuar seria y drásticamente, las emergencias, serán cada vez más graves en la zona.

La ciudadanía, así como otros involucrados en situaciones de riesgo (empresas, instituciones locales, medios de comunicación), requieren y exigen crecientemente información clara, precisa y transparente en relación a los riesgos que enfrentan por parte del Estado y/o responsables a cargo de su control, gestión y comunicación. Por eso, hoy las principales exigencias es que el gobierno obligue a las empresas a realizar nuevos Estudios de Impacto Ambiental para actualizar su resolución de calificación ambiental o cesar su funcionamiento en caso de no hacerlo.

El complejo industrial ubicado en la bahía de Puchuncaví y Ventana que se encuentran estrechamente vinculadas a nivel espacial en la zona tienen una opinión en común muy diferente de su participación e influencia ambiental en la zona, donde es posible encontrar en sus portales web como comentarios en su defensa en los medios de comunicaciones de que son “empresas que operan sustentablemente” (ENAMI, ENAP, AES Gener, GNL Quintero, Gasmar, entre otras) debido a que sus operaciones están certificadas por la norma internacional ISO 14.001 de gestión ambiental y el Decreto Supremo N°28 (DS28) para disminuir la emanación de material particulado al aire. Además, exponen abiertamente su compromiso con la comunidad para el cuidado ambiental a través de diversos proyectos, tales como: mecanismos de transparencias a la comunidad vecina (ENAMI[9]); Estrategia Corporativa de Gestión y Relacionamiento Comunitario para entablar diálogos abiertos , entrega de información sobre impacto ambiental, relaciones de beneficios mutuo y responsabilidad compartida (ENAP[10]); diversas acciones ambientales como proyectos que ayuden a la restauración ecológica, la protección de especies o el desarrollo de viveros (AES Genes[11]) o la búsqueda de buenas relaciones y comunicación con las comunidades vecinas (GNL Quintero[12]) e incluso información disponible sobre las instalaciones de monitorio del aire sofisticado o equipos de última generación de su infraestructura (Gasmar[13]).  

Aun así, en agosto del 2019 la Comisión de Medio Ambiente, analizó la situación ambiental de las comunas de Concón, Quintero y Puchuncaví debido al episodio critico ocurrido hace un año, por lo que junto a las facultades de la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) fiscalizarán a las empresas que operan sin Resolución de Calificación Ambiental y deberán someterse voluntariamente a un Estudio de Impacto Ambiental, ya que actualmente ni siquiera están obligadas a mitigar o compensar sus daños pese a todas las normas que indican que se rigen y las cuentas públicas anuales que comparten con la comunidad sobre su impacto ambiental.

Por otra parte, la opinión de organizaciones sociales formadas por comunidades de vecinos, sindicato de pescadores, Hospital de Quintero, agrupación Mujeres de zona de Sacrificio, Centros de estudiantes y apoderados de diversos colegios de la zona  como agrupaciones ambientales y/o culturales (Locura Emprende, Nuevos Tiempos, Partido Ecologista Verde) difieren de sus comunicados públicos, manifestándose a través de un petitorio[14] con el apoyo del senador Juan Ignacio Latorre (RD-FA) el 26 de agosto del 2019 en el Palacio de la Moneda, petitorio dirigido al presidente Sebastián Piñera luego de haber transcurrido una año de  la emergencia ambiental y de salud más grave en la historia de los 54 años de esta zona de sacrificio, debido a nubes tóxicas emanadas por alguna de las 17 empresas contaminantes del cordón industrial de la zona, exigiendo que se cumpla con el fallo de la Corte Suprema y se tomen las medidas correspondientes para terminar con la crisis ambiental que existe en la zona de Quintero-Puchuncavi.  

Debido a la gran controversia ambiental entre la opinión de las empresas y la misma comunidad que se distribuyen tan cercanamente en esta zona de sacrificio, resulta de gran interés estudiar las relaciones entre la red de actores presentes como vinculantes al conflicto ambiental a través del análisis de hipervínculos con el fin de identificar y relacionar el desenvolvimiento social como digital de éste problema socio-técnico.

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